miércoles, 13 de diciembre de 2017

Problemas de salud que puedes corregir haciendo ejercicio

¿Sabías que al practicar ejercicio físico de forma habitual puedes protegerte contra las enfermedades cardiovasculares e incluso fortalecer tu sistema inmunitario? También mejora nuestro estado de ánimo, al generar endorfinas.

El ejercicio es uno de los hábitos saludables que, practicados de forma regular, nos ayudan a promover nuestro bienestar físico y mental.
Aunque a veces nos ponemos excusas para no incorporarlo en nuestra rutina, no podemos negar que es uno de los métodos más eficaces para estar en forma y vitales.
De hecho, en ciertos casos, nos puede servir como terapia alternativa para reducir algunos síntomas y trastornos que nos aquejan en el día a día.
Independientemente de nuestra edad y estado físico, unos minutos diarios de actividad física pueden ser la mejor forma de evitar muchas dolencias.
¿Las conoces? En el siguiente espacio te compartimos en detalle las 8 principales.

1. Estrés y ansiedad.

Las actividades deportivas, incluso una simple caminata, pueden ser la solución para las crisis de estrés y ansiedad.
Estas liberan el cuerpo y la mente de las obligaciones laborales y, a su vez, aumentan la segregación de los neurotransmisores del bienestar (serotonina y endorfinas).
  • Con tan solo 30 minutos de ejercicio físico moderado el sistema nervioso se estabiliza y mejora el estado de ánimo.

3. Dolor lumbar y cervical

Los dolores lumbares y cervicales son recurrentes entre aquellos que tienen un trabajo sedentario (como de oficina) o cuyas tareas implican un exceso de esfuerzo físico.
Si bien parece sencillo aliviarlos con un analgésico, en realidad se puede lograr mucho más con algunos ejercicios de fortalecimiento.
  • El entrenamiento cardiovascular ayuda a reducir el sobrepeso y, debido a esto, minimiza la sobrecarga sobre la columna.
  • Por su parte, los ejercicios de fuerza ayudan a fortalecer los músculos y reducen el riesgo de lesiones y dolencias.

4. Sistema inmunitario débil.

Una de las formas naturales para mantener el sistema inmunitario fuerte es, simplemente, hacer ejercicio físico regular.
Este hábito mejora la circulación de la sangre, activa los mecanismos de defensa del cuerpo y disminuye el riesgo de infecciones bacterianas y virales comunes.
  • Los más recomendados con este fin son los ejercicios aeróbicos que, de hecho, reducen los síntomas del resfriado.

5. Sofocos de la menopausia

Las mujeres que practican ejercicio físico moderado, antes y durante la menopausia, tienen menos molestias que aquellas que llevan un estilo de vida sedentario.
Esta actividad reduce la recurrencia de los sofocos nocturnos y, por si fuera poco, mejora el estado de ánimo y previene problemas óseos.
  • Cualquier ejercicio o actividad deportiva es válida. Sin embargo, en general, basta con caminar o correr entre 20 y 30 minutos para disfrutar estos beneficios.

6. Libido baja

La liberación de endorfinas que se produce durante la práctica de ejercicio físico contribuye a incrementar el deseo sexual.
  • Correr, caminar o hacer ejercicios de gimnasio es una gran forma de acabar con la libido baja.
  • Entre otras cosas, al hacerlo regularmente, mejora la resistencia física, la flexibilidad y otros factores que, de algún modo, influyen en la calidad del sexo.

7. Enfermedades cardiovasculares.

No es una cura milagrosa contra las enfermedades que ponen en riesgo la salud cardíaca. Sin embargo, el ejercicio es un gran complemento para controlar trastornos que pueden causar patologías cardiovasculares crónicas.
Esto se debe a que ayuda a controlar el sobrepeso y mejora de forma significativa la circulación y la actividad metabólica.
  • Sirve para disminuir los niveles altos de colesterol y prevenir la hipertensión.

8. Dolores en las articulaciones

Los dolores que se producen en las articulaciones pueden originarse por enfermedades inflamatorias como la artritis u osteoartritis.
Sin embargo, sean estas las causas o no, el ejercicio puede contribuir a mitigar el síntoma y prevenir otras complicaciones.
  • Con este se fortalecen los músculos que protegen las articulaciones y, a su vez, mejora la flexibilidad y resistencia.
  • También optimiza la circulación de la sangre, aumenta la oxigenación hacia los tejidos y contribuye a regular el nivel de inflamación.
¿Estás sufriendo alguno de los problemas de salud mencionados? Si aún no los combates a través de ejercicio, adopta una rutina acorde a tus capacidades y comienza a comprobar por ti misma sus beneficios.



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